Episodio 103 · 17 jun 2026 · 45 min
¿Cómo suelto lo que más amo sin perder la fe?
Soltar es seguir amando con todo, y al mismo tiempo confiar el resultado a Quien sí lo sostiene. Imagínalo con dos manos abiertas: una sigue cuidando y peleando con tu mejor esfuerzo; la otra le entrega a Dios el desenlace que nunca estuvo bajo tu control. Ana le pidió a Dios el hijo que más anhelaba y, cuando lo tuvo, se lo devolvió. Eso que cargas con el puño cerrado encuentra descanso cuando lo pones en las manos de Dios.
Lo práctico
¿Qué haces con esto el lunes?
- Nombra hoy eso que agarras con miedo y entrégalo a Dios en oración, con tus palabras.
- Sigue cuidando y peleando con una mano; con la otra, entrégale a Dios el desenlace.
- Suelta primero tu necesidad de entenderlo todo; confía y Él va allanando el camino.
- Mételo en lo diario: el dinero, los hijos, el trabajo, hasta lo que crees ya resuelto.
“Eso que cargas con el puño cerrado encuentra descanso cuando lo pones en las manos de Dios.”
— Chris Yáñez, Un Empujón de Fe